Artista/s:

Luis Polo Suarez Jofré

Curador/es:

Alberto Sánchez Maratta

Compartir:

Desde el 05 octubre 2019 hasta el 01 diciembre 2019

En sala 4, el MPBA|FR presenta una muestra homenaje de dibujos del reconocido artista sanjuanino Luis Polo Suárez Jofré.

 


A fines de 1990, Luis Polo Suárez Jofré emprendió lo que sería su único viaje a Europa, que en verdad se limitó a España. Ese viaje, de poco más de dos meses, le bastó para producir una gran cantidad de apuntes y bocetos realizados in-situ.

Aquellos papeles atesoran no sólo memoria visual, están cruzados por las lecturas de García Lorca, del teatro español, de la música flamenca, las canciones de Paco Ibáñez, las recetas de cocina y de pintura, el amor por la cultura mediterránea, la pasión por la genealogía y la heráldica.

Esta enumeración no es vana, no son tópicos que actúen por acumulación, funcionan como un universo que gira constantemente, nombrando a las imágenes, estableciendo un complejo sistema dentro del cual los dibujos son mucho más que un testimonio icónico.

La pieza central en esta muestra es un pequeño “rompecabezas”, compuesto de siete dibujos que forman una escena callejera: un plaza vista a vuelo de pájaro, una mujer de espaldas, subida a una escalera, charlando con dos personajes asomados a un balcón; fachadas y una entrada en arco, una fuente de piedra en el centro, alrededor de la cual danza la profusa vida del mundo: mujeres, hombres y niños giran sin cesar, abriendo el espacio y el tiempo a nuestra mirada asombrada. El contorno del rompecabezas es impreciso y por su frontera irregular se cuela la posibilidad de dibujar la ciudad completa, el universo entero. La visión fragmentaria no podría ser más barroca, en tanto desconoce cualquier imagen totalizante o cerrada. Se intuye la posibilidad de agregar infinitas líneas y dibujos, interminables escenas que lentamente cubrirían la superficie entera del planeta, como un mapa borgiano cruzado por los poemas más sencillos y entrañables.

Es importante poner en relación esta obra con los cuadernos de viaje de Polo, sus anotaciones, sus esbozos y apuntes, sus precisiones históricas; es esencial imaginar el rumor del río Guadalquivir, presentido por el artista en canciones y poesías,  finalmente dibujado allí donde ocurre la verdad esencial de la historia, en la escucha y la visión de esas aguas tranquilas. El asombro del dibujante ante las reliquias guardadas en rincones oscuros casi olvidados, el patio de la casa de el Greco, el monumento a Murillo, un patio de los reyes en El Escorial, el sol de Valladolid.

Cuesta pensar en que este universo complejo se encuentre en apenas 130 papeles de viaje. Quizás sean la prueba de que el mundo real y el dibujado se entrelazan de un modo que apenas somos capaces de intuir, una manera que sólo el dibujante puede darnos a conocer. También el presentimiento de que una de las razones de venir a este mundo sea la de ser dibujados, la carne convertida en línea, en una danza interminable alrededor de una fuente de piedra.

 

Alberto Sánchez Maratta, septiembre 2019.

Con el apoyo de:
  • logo pachon
  • logo pachon
  • logo barrick
  • logo barrick
  • logo pachon
  • logo barrick
  • logo barrick
  • logo barrick
  • logo barrick
  • logo barrick