Jorge Luis Borges: -Muchas en verdad. He sentido el enfermizo placer del horror, como lo siente todo el mundo, y me doy cuenta de que es una debilidad mía. Pero, en el caso de “Psicosis” me interesa la ingeniosa y a la vez patética idea de alguien que cree ser la persona que él ha matado. Es otra variación sobre el tema del doble, que es tan atractivo. En ese film un muchacho mata a su madre. Luego guarda el cadáver y cree a veces ser su propia madre y llega a desdoblarse y a mantener diálogos con ella y, al final, la madre traiciona al hijo, lo acusa de haber cometido los crímenes que ella ha cometido. Pero la madre no sabe que ella es el hijo.

Vázquez, M.E.,  Borges, sus días y su tiempo, Buenos Aires, 1984.

Acerca de Psycho

Poco hay que no se haya escrito ya de Psycho, una de las obras más logradas de Alfred Hitchcock, pero a riesgo de ser reiterativos, vamos en cierto modo a intentar plantear, sin ánimo de ser innovadores algunas de las lecturas que nos propone esta obra y que en cierto modo servirán de introducción a la próxima película del ciclo que es la reversión de este clásico perpetrada (en el sentido más estricto del término) por Gus Van Sant.

En su clásico libro, El cine según Hitchcock, el gran director inglés comenta:

mi principal satisfacción es que la película ha actuado sobre el público, y es lo que más me interesaba. El argumento me importa poco, los personajes me importan poco, lo que me importaba es que la unión de los trozos del film, la fotografía, la banda sonora y todo lo que es puramente técnico podían hacer gritar al público. Creo que para nosotros cineastas, es una gran satisfacción utilizar al arte cinematográfico para crear una emoción de masas. Y con Psicosis lo hemos conseguido. No es un mensaje lo que ha intrigado al público, no es una gran comunicación lo que ha conmovido al público. No era una novela de prestigio lo que ha cautivado al público. Lo que de verdad ha emocionado al público era el film puro.

En sintonía con esto, en la serie de AMC “Eli Roth, la historia del terror” Quentin Tarantino aventura que con Psicosis, “por primera vez el público fue consciente de estar viendo cine, no ya en un drama, una tragedia sino en una película de terror. La cámara se estaba moviendo por todos esos extraños lugares y nosotros con ella.”

Parte de la magia de la película es esta, a Hitchcock no le interesaba en ningún momento lo que estaba filmando, sino como lo estaba filmando, el público, en vez de rechazar este experimento lo acompaño, y gracias a esta compañía Hitchcock cambiaria de un plumazo la historia del cine: su modo de producción, su limite temático, y fundamentalmente el punto de vista que iba a ofrecer al público en cada momento de la película y con el que se tendría que ir identificando. Psycho, es más que una película, es un aparato cinematográfico perfecto cuya visualidad y sonoridad a influido como muy pocas obras en la cultura popular.

Trama géneros y montaje

Marion Crane (Janet Leigh) trabaja como secretaria en una oficina de bienes raíces, una tarde de viernes, su jefe le entrega  40.000 dólares, los cuales debe depositar en el banco, en lugar de cumplir con esto, decide robarse  el dinero y huir fuera de la ciudad. Durante su viaje es sorprendida por una tormenta, por lo que decide pararse en un motel, es ahí donde conoce a Norman Bates (Anthony Perkins), el dueño del lugar, tras una cena y una conversación Marion decide tomar una ducha antes de irse a dormir. Marion desaparece y al cabo de una semana, su novio Sam y la hermana de esta, Lila (Vera Miles), comienzan la búsqueda de la joven.

Pese a esta remanida trama como bien señala el crítico Diego Lerer, “Al arrancar el film, con ese ya clásico paneo por la ciudad de Phoenix que termina en una escena de sexo entre Marion y Sam Loomis (John Gavin) en un cuarto de hotel, podemos suponer que veremos la historia de un complicado affaire amoroso. Tan solo unos minutos después, con la decisión de la mujer de quedarse con 40 mil dólares en efectivo de la inmobiliaria en la que trabaja, la película gira para convertirse en la historia de un robo, una road movie en la que Marion se fuga a California (donde vive Sam), actuando apresuradamente y despertando las sospechas de un policía. La película frena cuando ella llega al Bates Motel y ya sabemos todos lo que sucede ahí: la escapatoria concluye con su protagonista acuchillada. Van 48 minutos de película, los 40 mil dólares están debajo del agua… y aún falta una hora más.”

Psycho es un aleph genérico, un recorrido por la casa encantada de un parque de diversiones, una película inaugural de un subgénero, el Slasher, que iba a explotar casi 20 años después y una de las muestras mas brillantes de cómo en la visión de Hitchcock, el todopoderoso montaje iba a revolucionar el cine con los  45 segundos, 78 posiciones de cámara y 52 cortes de la escena de la ducha, una de las más estudiadas y diseccionadas de toda la historia del séptimo arte.


Dado que las películas que programamos y analizamos son de dominio público se sugiere acceder a ella a través de alguno de los numerosos sitios de alojamiento de las mismas, poniendo su nombre en cualquier buscador.


Ficha técnica

Título original: Psycho

Año: 1960

Duración: 109 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Alfred Hitchcock

Guion: Joseph Stefano

Música: Bernard Herrmann

Fotografía: John L. Russell (B&W)

Reparto: Anthony Perkins, Janet Leigh, John Gavin, Vera Miles, John McIntire, Martin Balsam, Simon Oakland, Patricia Hitchcock

Productora: Paramount Pictures

Género: Terror. Intriga. Thriller | Película de culto. Asesinos en serie. Slasher.


Trailer

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