El cameraman:  Keaton encorsetado, pero aun así genial

 

El cameraman es uno de los trabajos menos conocidos de Keaton. La película permaneció perdida durante muchos años. Recién a principios de los años 90 del pasado siglo, se encontró una copia del positivo de casi la totalidad del film, así que se volvió a montar una nueva copia rellenando los tramos faltantes con parte del material deteriorado que se encontró en 1968.

Ésa es la razón de que la calidad de las imágenes de las versiones que podemos encontrar actualmente varíe drásticamente de unas escenas a otras.

Estrenada un año antes del crack del ’29, época en que la economía de EEUU se modificaría para siempre y con ella las costumbres norteamericanas El Cameraman apuesta por el cine mudo en una época en la que recién había hecho su aparición el sonoro.

Esta película marcaría a su vez, un punto de inflexión en la carrera de Keaton, ya que fue la primera película que le produjo la MGM, compañía que pese a no llevar más de cuatro años en el mercado, se había transformado en una de las productoras más ricas de Hollywood gracias a los éxitos de Ben-Hur y El demonio y la carne. Keaton firmó con la MGM más por necesidad económica que por convencimiento; el entonces productor de Buster Keaton, Joseph Schenck, decidió no seguir financiando sus películas. The Cameraman fue la primera de las películas de Keaton producidas por una major, el cómico recibió un sueldo de 3.000 dólares semanales por su trabajo y esta cantidad es la que lo había convencido de pasar a la productora, la necesidad de cambiar libertad creativa por estabilidad económica. Las dificultades creativas que Keaton tendría trabajando para una gran productora le había sido advertida por dos de sus amigos, Charles Chaplin y Harold “habrá demasiada gente involucrada”, le dijeron, refiriéndose a que los requisitos de la productora bloquearían la creatividad de Buster Keaton, al que le gustaba participar en todos los aspectos de sus películas y tenía un gran talento para crear e improvisar bromas y gags cómicos espectaculares.

Afortunadamente, Buster contaba con Edward Sedgwick como codirector, un antiguo compañero de teatro que también se había unido a la MGM por esa época. Era la tercera película de Sedgwick como director, aunque Keaton ya llevaba bastantes más a sus espaldas. Además, para el caso de El Cameraman, Buster contaba a su vez con parte de su equipo habitual, como Eddie Cline, su excelente camarógrafo Elgin Lessley o Clyde Bruckman.

Keaton sentía un gran entusiasmo a la hora de embarcarse en esta película, ya que hablaría de un elemento muy importante para él: la cámara de cine. Desde que su mentor, Fatty Arbuckle, antiguo miembro de la Keystone de Mark Sennett, conoció a Buster Keaton en Nueva York y lo introdujo en el mundo del cine, sintió una gran curiosidad por el objeto de la cámara y las maravillas que se podían conseguir con ella. Keaton adoró al personaje principal de la película y el resultado final, a pesar de que durante el rodaje se encontraron con dos grandes obstáculos.

El primero de ellos fue que era la primera vez que Keaton debía trabajar con un guion, también proporcionado por la MGM. Aunque dejase espacios para que Buster pudiera desarrollar su creatividad como comediante, seguía siendo un esquema demasiado complejo para el modo de trabajo al que estaba acostumbrado, apoyado siempre en la continua improvisación.

Keaton fue capaz de eludir las normas de la MGM en la medida de lo posible, dando rienda suelta a su creatividad y creando de esta manera una de las mejores obras de toda su filmografía. Tanto el público como la crítica avalaron la película, transformándose para Keaton en la película mas rentable de su carrera, pero la MGM no quedó demasiado satisfecha con el trabajo del cineasta, advirtiéndole que en las próximas producciones tendría que ajustarse más al guion y al presupuesto de la producciones.

Sinopsis de una obra genial

En Nueva York, un fotógrafo callejero se enamora de una mujer llamada Sally, que trabaja como secretaria en un noticiero cinematográfico. Para estar cerca de ella, Buster decide trabajar en el mismo estudio cinematográfico, para lo cual empeña su cámara fotográfica y compra una vieja cámara de cine. Los intentos del protagonista por ser contratado son subestimados por Harold, un camarógrafo del estudio que también intenta conquistar a Sally.

Sally, por su parte, anima a Buster y le aconseja que filme lo más que pueda para poder mostrarle su trabajo al jefe del noticiario. Sally recibe información sobre una posible noticia que ocurrirá en el barrio chino. La joven decide ayudar a Buster y le entrega el dato solo a él, quien corre hacia el lugar para poder filmar la noticia. En su camino choca accidentalmente contra un organillero, supuestamente matando a su mono. Un policía acude al lugar y obliga a Buster a pagar por el mono, ordenándole además que se lleve el cuerpo del animal con él. Minutos después, el mono recobra el conocimiento y acompaña al camarógrafo en su tarea.

Al llegar al barrio chino, el desfile que Buster está filmado es interrumpido por un enfrentamiento armado entre clanes rivales. Cuando el camarógrafo es acorralado por los miembros de uno de los clanes, un grupo de policías lo rescata y arresta a los combatientes. Buster regresa al noticiero pero descubre que su cámara no tenía película, por lo que perdió todo lo que había filmado. Cuando el jefe de Sally la regaña por haberle dado el dato de la noticia a un camarógrafo tan inexperto, Buster decide renunciar al noticiero y evitar que la joven sufriera más problemas.

El cameraman es una acumulación grandiosa de gags, es slapstick en su máxima expresión;  las corridas, caídas y demás percances exponen la habilidad de Keaton en el humor físico y la aparición de un mono vestido de marinero, que se transforma en un personaje principal de la trama, otorga un ingrediente más para un engranaje cómico que despliega también un tributo a la tarea del operador cinematográfico. Una de las grandes películas del cine que marcaría uno de los puntos más altos del arte de Keaton y a su vez esta fue una cima que el cómico jamás pudo alcanzar nuevamente.


Dado que las películas que programamos y analizamos son de dominio público se sugiere acceder  a ella a través de alguno de los numerosos sitios de alojamiento de las mismas, poniendo su nombre en cualquier buscador.


Ficha técnica

Título original: The Cameraman

Año: 1928

Duración: 69 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Edward Sedgwick, Buster Keaton

Guion: Clyde Bruckman, Lew Lipton, Richard Schayer

Fotografía: Elgin Lessley, Reggie Lanning (B&W)

Reparto: Buster Keaton, Marceline Day, Harry Gribbon, Harold Goodwin, Sidney Bracey, Ray Cooke, William Irving, Bert Moorhouse, Vernon Dent, Richard Alexander

Productora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)

Género: Comedia. Drama | Cine mudo


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